Economía · 26 de Abril de 2017. 08:56h.

El soberanismo pierde el apoyo de los agentes económicos

La mayoría de las patronales y los sindicatos estaban a favor del derecho a decidir y el pacto fiscal, pero en contra de la independencia

El soberanismo pierde el apoyo de los agentes económicos

Puigdemont con el presidente del Cercle, Juan José Bruguera (Foto: Rubèn Moreno)

El soberanismo ha ido perdiendo progresivamente el apoyo de los principales agentes económicos a medida que el Govern ha incorporado las tesis independentistas en su hoja de ruta. Las patronales y sindicatos eran partidarios del pacto fiscal y del derecho a decidir, pero en cambio, la mayoría han expresado su rechazo por la independencia de Catalunya.

De este modo, el presidente del Círculo de Economía, Juan José Bruguera, advirtió -en una entrevista en 'La Vanguardia poco después de su nombramiento- que "nosotros no estamos por las decisiones unilaterales que rompan con el marco legal vigente" . "El Govern de la Generalitat debería explicar de forma clara también donde nos quiere llevar", añadía.

"Nosotros queremos promover lugares de encuentro entre las dos partes para que alcancen acuerdos", explicaba Bruguera en otra entrevista en 'El País', donde aseveró que "si estos acuerdos se hacen respecto a la legalidad y de forma consensuada, no tenemos nada que decir". Bruguera, en declaraciones a 'El Periódico', afirmó que el empresariado ve "mal" el proceso.

"Todo lo que suponga inestabilidad lo vive mal porque ve peligrar la marcha de la economía y la percepción que tiene el inversor de nosotros. No pudo calcular rentabilidades futuras lleva a la no inversión, el decrecimiento y el empobrecimiento", advertía.

En cambio, los empresarios sí veían con buenos ojos el pacto fiscal que reclamaba Artur Mas durante la primera legislatura de su mandato. "Un ambicioso pacto fiscal es irrenunciable, tomando nota de lo que ha cambiado, y nunca viendo muy lejos Catalunya de España", aseguraba el presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellà, el año 2012. Por su parte, Pimec señalaba la "necesidad de establecer un sistema de financiación más eficiente y justo para Catalunya" con el fin de "eliminar gradualmente el déficit fiscal histórico que sufre Catalunya". También la Cecot apoyaba el pacto fiscal como "el camino del nuevo acuerdo económico".

Desde los sindicatos, CCOO defendía el pacto fiscal como una herramienta para hacer "una contribución a la solidaridad interterritorial", pero "sin que ello vaya en contra del progreso nacional y social de Catalunya". UGT situaba el concierto económico como la manera de mejorar el encaje de Catalunya dentro de España. "Si no lo conseguimos con este tema, el encaje será complicado", avisaba el sindicato.

Cuando el Govern planteó el derecho a decidir, Pimec se distanció del Ejecutivo de Mas. "Respetamos el derecho a decidir porque responde a un sentimiento de parte del empresariado de nuestra patronal pero más allá de eso no vamos a hacer ningún pronunciamiento", aseguró el presidente de la patronal, Josep González. Mientras tanto, Fomento del Trabajo suscribió el manifiesto sobre el Derecho a Decidir -que redactó el ex presidente del Parlament Joan Rigol- pero rechazó formar parte del Pacto Nacional por el Derecho a Decidir por considerarlo "una plataforma de acción política".

En cambio, la Cecot dio pleno apoyo al derecho decidir. Su presidente, Antoni Abad, afirmó en 2012 que "es una ocasión única para hacer cruz y raya y comenzar un proceso ambicioso y estimulante, que mire adelante sin la carga del pasado". "Un Estado de base cero que, por la experiencia acumulada, rompa moldes", dijo el empresario.

Los sindicatos también se mantuvieron firmes en torno al derecho a decidir. La UGT de Catalunya aseguraba que es "un derecho de primera magnitud". "Ni renunciable ni negociable, ya que recoge el valor fundamental que el sindicalismo siempre ha defendido: la democracia", decía en una carta abierta días antes de las elecciones del 27-S de 2015. Comisiones Obreras, por su parte, manifestaba que "es un derecho democrático y hay que garantizar su ejercicio", pero advertía que "de una manera legal".

9 Comentarios

#9 botifler 1914, sINITACA, 26/04/2017 - 11:09

El problema no es que lo pierda, sino que algún día lo hubiera tenido.

#8 Marguerite, Valls, 26/04/2017 - 10:55

sindicatos casta anacrónicos según los veo y observó así como las organizaciones patronales, deberían cambiar muchas cosas de sus actuaciones. Bueno, incluso sin independencia. Tiempo al tiempo, para ver que no sólo por el paso del tiempo sufren desgaste pero si se vive mejor sin autocrítica, eso que se llevan unos y otros. Serán reemplazados.

#7 Marguerite, Valls, 26/04/2017 - 10:53

visible la ropa interior, que aunque no se llegué a bajar (o sí) ya se ven por donde va su carácter (tarannà) de negociarlo todo, plegar velas a las primeras de cambio, nunca convocar huelgas en períodos electorales, a las primeras de cambio conseguir una mínima concesión, darlo por bueno. En el nuevo país que dicen que quieren construir, los

#6 Marguerite, Valls, 26/04/2017 - 10:51

financiación vía subvención, estén inmersos que aún recortando estructuras acorde a la bajada de los ingresos de las cuotas sindicales, por bajar su importe en función del tipo de afiliado/a (joven, jubilado, parado, en activo) también se reduzca por las bajas. Dichas bajas pueden ser debidas, digo yo, a la bajada de ropa exterior, que haga

#5 Marguerite, Valls, 26/04/2017 - 10:49

organizaciones patronales como sindicales, acepten o no, en función del grado de financiación autónoma (vamos que dependan en mayor o menor medida de subvenciones públicas para financiarse por lo que no hay que morder la mano que suelta el dinero). También, pero sólo relativo a sindicatos, que opten por la postura que sea, además del grado de